Control de Clima Hay 29 productos.

Las plantas de cannabis necesitan sistemas de climatización que cumplan una serie de requisitos muy concretos para que el cultivo pueda desarrollarse sin verse afectado por problemas de plangas, enfermedades o mohos. Los cogollos de marihuana son bastante sensibles a la humedad y tienen propensión a sufrir ataques de parásitos o a verse afectados por diferentes tipos de hongos, y todo ello se agrava si la atmósfera del espacio de cultivo está cargada o mal ventilada. Si la ventilación de la marihuana no es adecuada, las consecuencias pueden ser nefastas e irreversibles, y se puede echar a perder todo el trabajo llevado a cabo.

La circulación del aire en el espacio de cultivo de interior es esencial para que las plantas se refresquen, se oxigenen y se aireen. Al crear una corriente de aire limpia, con la temperatura adecuada, las plantas respiran con fluidez y autonomía, lo que facilita que los procesos de metabolización puedan llevarse a cabo correctamente. Una buena climatización, capaz de renovar el aire del espacio de cultivo de forma constante, es un hecho vital con el que se consigue estabilizar el clima requerido en cada caso.

Subcategorías

Extractores

Para crear un perfecto circuito de aire en el que las plantas tengan constantemente aire limpio es preciso instalar un sistema de intracción y extracción. La entrada y salida de aire debe estar adecuada al espacio que debe mantener oxigenado, no olvidemos que cualquier planta necesita respirar oxigeno, y sin la cantidad idónea es muy fácil que se desarrollen con carencias, llegando incluso a morir.

Ventiladores

Una parte vital para un correcto sistema de aireación son los ventiladores. Nuestro catálogo ofrece varios modelos ajustados a los diferentes tamaños y necesidades de los cultivadores. El movimiento que ejerce el ventilador sobre las plantas es muy positivo, ya que refleja otro aspecto compartido con el exterior, el viento. Este simulador de aire también ayuda a oxigenar las partes donde no llega bien el oxigeno, repartiéndolo por todo el armario o lugar de cultivo.

El clima de las plantas debe ser perfecto, las variaciones climatológicas afectan de forma negativa a la evolución de las plantas. Con el material básico suelen surgir ciertos problemas, mejorar el sistema de cultivo con medios sencillos y de alta eficiencia demostrada lleva a una mejor calidad del cultivo.

Temperatura y Humedad

En el cultivo de marihuana indoor, la temperatura y la humedad son factores de vital importancia que hay que controlar con un buen medidor de humedad. Los cultivos en armarios o en habitaciones permiten cultivar cannabis durante todo el año, independientemente de la región geográfica en la que nos encontremos.

Con los termómetros e higrómetros podemos medir la temperatura ambiente y la humedad respectivamente, para corregirlas siempre que sea necesario. Para un desarrollo óptimo de las plantas, éstas deben crecer en un rango de temperatura que no baje de 20ºC y que no supere los 26ºC,  así como con un nivel de humedad que no debería superar el 75% (siendo la idónea entre el 40 y 60%). Por ello es fundamental contar en la zona de cultivo con un medidor de humedad y un termómetro digital. Hay que evitar que las plantas de marihuana sean sometidas a temperaturas extremadamente frías puesto que su crecimiento y su producción se pueden ver afectados, e incluso pueden llegar a morir.

Conductos y Conexiones

Todo sistema de intracción y extracción necesita de un buen sistema de tubos. Se recomienda cambiar de sistema en cada cultivo, ya que su interior suele acoger bacterias y suciedad indeseada del exterior, siendo un posible portador de enfermedades en los siguientes cultivos si se usa en repetidas ocasiones. Otro problema es que son frágiles y con una simple raja el sistema dejará de funcionar al mismo nivel, por eso disponemos de tubos más resistentes y con mayor capacidad para retener suciedad sin que llegue a colarse en el cultivo nada indeseado. También se recomienda poner filtros en las entradas y salidas.

CO2

El CO2, dióxido de carbono es un gas que se encuentra de forma natural en el ambiente. El nivel óptimo de CO2 para un cultivo es de 1200 a 1600 ppm (partes por millón), mientras que el ambiente natural recoge entre 300 y 400 ppm. Gracias al dióxido de carbono las plantas pueden llegar a crecer hasta un 40% más rápido y aumentan sus producciones de forma considerable, mejorando cualquier cultivo.

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